Un feroz ataque de ocho carreras en la parte alta de la sexta entrada por parte de los Cerveceros de Milwaukee acabó con las aspiraciones de los Rays de Tampa Bay de conquistar su primera victoria en la Serie Mundial, al caer por contundente pizarra de 10-1.
Milwaukee ya había fabricado un par de carreras en la parte alta de la tercera entrada y la situación lucía complicada para Tampa Bay, pero ese sexto episodio resultó fatal para la escuadra local, que no encontró la manera de frenar la ofensiva de sus rivales.
Los Rays apenas pudieron responder con una carrera en la parte baja de la novena entrada, suficiente para romper el cero en su casillero, pero sin poner en peligro la amplia ventaja de los visitantes, que terminaron imponiéndose por diferencia de nueve carreras.
El Tropicana Field enmudeció ante el contundente ataque de Milwaukee. Solamente los pocos aficionados de los Cerveceros presentes en las gradas pudieron celebrar una noche redonda para su equipo, que quedó a un triunfo de coronarse campeón de las Grandes Ligas.
Una serie de errores y decisiones estratégicas que no dieron resultado terminó por complicar todavía más el panorama para Tampa Bay. El mánager de los Rays había decidido dejar en la banca a Jonathan Aranda, a pesar de su buen desempeño en los primeros encuentros, y su reemplazo no pudo responder a las expectativas.
Ante las dificultades ofensivas de su equipo, el estratega tuvo que recurrir nuevamente a Aranda, pero para entonces el daño ya estaba hecho y Milwaukee tenía el control absoluto del encuentro.
El pitcher ganador fue el abridor Robert Gasser, quien se mantuvo en el montículo durante seis entradas completas, permitió apenas un imparable, concedió una base por bolas y ponchó a tres contrarios. Su destacada actuación fue respaldada por dos relevistas que se encargaron de preservar la amplia ventaja.
Por Tampa Bay abrió y cargó con la derrota Freddy Peralta, quien trabajó durante cuatro entradas y dos tercios, permitió siete imparables y cinco carreras, tres bases por bolas y recetó cuatro ponches. Después desfilaron cinco lanzadores más, sin poder evitar el contundente descalabro.
Ahora, Tampa Bay está obligado a reaccionar. Este martes no tendrá margen de error si quiere mantenerse con vida en la lucha por el campeonato, por lo que deberá echar toda la carne al asador y buscar una victoria que le permita descontar en la serie.
Por su parte, los Cerveceros de Milwaukee tendrán la oportunidad de dar el golpe definitivo y, de conseguir el triunfo, completarían la barrida para proclamarse campeones de la Serie Mundial.

