Un llamado a evitar a toda costa introducir especies acuáticas no autorizadas a las aguas de la Laguna del Náinari hacen la Promotora Inmobiliaria de Cajeme y la Dirección de Desarrollo Rural, pues esto puede poner en riesgo al resto de los ejemplares que habitan en el ecosistema.
Juan Salguero, titular de la Promotora Inmobiliaria, advirtió que, en caso de que una persona sea sorprendida introduciendo especies sin autorización, puede ser acreedora a una sanción.
Por su parte, Rubén Gastelum, director de Desarrollo Rural, destacó el alto impacto que tendría esta mala práctica, pues hace años fue introducido el denominado pez diablo a la también llamada Novia de Cajeme, especie que pone en riesgo al resto de la vida acuática al alimentarse de peces más pequeños, por lo que año con año se hace una pesca de control, y se cuida que este pez no cruce a las aguas del Río Yaqui.
Este mismo riesgo puede ocurrir si otras especies son introducidas, no solo a la Laguna del Náinari, sino a la Presa Álvaro Obregón o a los canales.
“El llamado es a no introducir especies ni mascotas específicamente a las aguas de la Laguna del Náinari, ni de la Presa Álvaro Obregón, y de los canales principales alto y bajo”, dijo.
En cuestión de la pesca en la Laguna, las autoridades reiteran que solo está permitido extraer a las especies y devolverlas al agua, sin llevarse el ejemplar.




