El uso de las redes sociales y de las pantallas en general entre los menores de edad se ha incrementado durante los últimos años; sin embargo, se ha comprobado que les afectan de varias maneras, siendo la capacidad de concentración una de estas, y el desarrollo cerebral en general, pues el cerebro se desarrolla completamente hasta después de los 25 años, advirtió la psicóloga Cecyl Rodríguez Ortega.
La también maestra en psicología comentó que a la consulta acuden de manera frecuente muchos padres de familia llevando niños con presunto trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), que en algunos casos sí se les diagnostica este trastorno, pero en muchos de los casos sólo es falta de límites por parte de los padres, que los dejan sin control frente a las pantallas, las cuales se convierten en muchas ocasiones en sus niñeras.
La entrevistada manifestó que es una buena idea la de algunos legisladores y del propio gobierno federal, que busca limitar el uso de los teléfonos celulares y el acceso a las redes sociales por parte de los menores, con la finalidad de obtener mayor atención de parte de los alumnos en las clases y a partir de ello, mejor rendimiento escolar.
Lo vertiginoso de la vida moderna, que obliga a veces a trabajar a ambos padres, que dejan los niños con los abuelos o con algún otro familiar, puede provocar, por la falta de límites, que se les permita estar demasiado tiempo frente a las pantallas, y esto llega a causar ansiedad en edades cada vez más tempranas, agregó la psicoterapeuta.
Y esta ansiedad puede aumentar dependiendo del tipo de contenido que los menores ven, pues constantemente se ven expuestos a “vidas perfectas” de quienes aparecen en las redes, y al querer alcanzar esos estándares y no poder hacerlo les genera frustración y a la vez falta de tolerancia a la misma.
Por eso es que los límites son buenos, y puestos a tiempo ayuda a que los niños y jóvenes se conviertan poco a poco en personas funcionales, aseguró.
Muchos jóvenes no duran en los trabajos, tienen problemas constantes con la ley, así como en sus relaciones personales, y frecuentemente esta falta de límites desde la edad temprana puede ser la causa, agregó.




